Cristina Díaz Reina | Terapia EMDR Antequera y Loja
Clínica en terapia EMDR Antequera
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EMDR

EMDR: TERAPIA

EMDR es una terapia desarrollada por Francine Shapiro, doctora en psicología e investigadora senior en el Mental Research Institute de Palo Alto, California (EEUU).
Ha sido utilizada en EEUU y en el resto del mundo durante los últimos 25 años. Integra mucho de los elementos eficaces de una amplia gama de estrategias terapéuticas, pero con aspectos propios del EMDR que son únicos.
En concreto, el terapeuta guía al paciente en una serie de movimientos oculares de un lado a otro, mientras el paciente se centra en varios detalles de un recuerdo perturbador.

Este movimiento de los ojos de izquierda a derecha de la terapia con EMDR es una forma de estimular los hemisferios cerebrales denominada “estimulación bilateral“. También existen otras maneras de hacerlo: alternando golpecitos en las piernas, las manos, la espalda; reproduciendo pitidos a través de unos auriculares, etc.

El protocolo EMDR guía al psicólogo en el trabajo cuidadoso de evaluación y preparación: antes de comenzar, el terapeuta se entrevista con el paciente para obtener la información que se necesite sobre el problema que se desee solventar.
La terapia en sí, es un tratamiento de 8 fases que identifica y aborda de manera exhaustiva las experiencias que han abrumado la resiliencia y capacidad natural del cerebro para sobrellevarlas, y por tanto han generado síntomas traumáticos o estrategias para salir adelante.

A través del EMDR, los pacientes son capaces de reprocesar información traumática hasta que ya no sea psicológicamente perjudicial. Al terminar, el paciente es capaz de observar el mismo recuerdo con una perspectiva más realista y actual. Sin el malestar que le causaba anteriormente.

Más que un conjunto de “técnicas”, el enfoque del EMDR es un modelo para comprender el potencial del ser humano, incluyendo cómo las experiencias positivas permiten una vida adaptativa (o una “salud psicológica”) y cómo experiencias terribles conducen a problemas psicológicos que pueden interferir con la capacidad de una persona de afrontar los retos de la vida.
El EMDR funciona. Es un método psicoterapéutico eficiente, no invasivo y basado en la evidencia; que facilita, con el apoyo de un profesional de la salud mental cualificado, el procesamiento flexible de la información.

EMDR: PARA QUÉ ES UTIL

La terapia EMDR es aplicable en una amplia gama de problemas psicológicos que se derivan de las experiencias abrumadoras de nuestras vidas.
Durante el procesamiento de recuerdos difíciles, una persona que ha sido abandonada por su pareja podrá llegar a darse cuenta de que puede volver a ser amada y no sentirse abrumada por sentimientos negativos sobre sí misma o tener comportamientos improductivos derivados de esos sentimientos.
Una persona que tenga miedo a conducir debido a un terrible accidente de coche en el pasado puede terminar la sesión sintiéndose segura para conducir de nuevo.
Los síntomas que sufre una persona a consecuencia de haber vivido una mala experiencia, tienden a resolverse de forma natural cuando, bajo la terapia EMDR, se permite a sí misma revivir detalles de sus malos recuerdos, en la seguridad de la consulta, con la confianza de su terapeuta y mientras se realiza la estimulación bilateral ya comentada.
Un uso preciso y cuidadoso del procedimiento por parte del clínico EMDR llevará a un procesamiento adecuado de los recuerdos, de manera que los pensamientos y emociones negativas desaparezcan.

HISTORIA DEL EMDR

En 1987, Francine Shapiro observó durante un paseo por el parque que, cuando pensaba o recordaba algo perturbador o angustioso, sus ojos se movían de una manera concreta, y que entonces dicho pensamiento dejaba de molestarle. Esta experiencia le llevó a examinar dicho fenómeno de manera sistemática, y vio que al realizar los movimientos deliberadamente el efecto era el mismo.

Trabajando con unos 70 voluntarios, desarrolló procedimientos estandarizados para maximizar los resultados terapéuticos. Después llevó a cabo investigación adicional y en 1989 publicó un estudio controlado aleatorizado con victimas de traumas.
Tras una investigación más a fondo y una elaboración de la metodología, publicó un libro en 1995 detallando las 8 fases de este método psicoterapéutico.

Desde 2004, EMDR ha sido recomendado como tratamiento efectivo para trastornos de origen traumático en las directrices de tratamiento de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, la Organización Mundial de la Salud, el departamento de Veterans Affairs de los veteranos de guerra de EEUU, la Administración de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA), la International Society for Traumatic Stress Studies, y el National Institute for Health and Care Excellence de Inglaterra.

Más de 20 ensayos clínicos controlados de la terapia EMDR han sido completados y documentados, lo que demuestra su valor y su utilidad en todas las edades, géneros y culturas. Decenas de miles de profesionales de la salud han sido entrenados en la terapia EMDR y han aplicado los protocolos que detalla esta psicoterapia para muchos trastornos, incluyendo: trastornos de la personalidad, trastornos de la alimentación, ataques de ansiedad, ansiedad, duelo patológico, reducción del estrés, trastornos disociativos, recuerdos perturbadores, adicciones, fobias, trastornos de dolor, abuso sexual y/o físico y trastorno dismórfico corporal.

En 2013, la Organización Mundial de la Salud, en sus “Directrices para la gestión de las enfermedades específicamente relacionadas con el estrés” para tratar síntomas de estrés agudo, estrés post traumático y el duelo patológico, define el EMDR de la siguiente manera:

Esta terapia está basada en la idea de que los pensamientos, sentimientos y comportamientos negativos son el resultado de recuerdos no procesados. El tratamiento consiste en procedimientos estandarizados que incluyen centrarse simultáneamente en:
– Asociaciones espontáneas de imágenes traumáticas, pensamientos, emociones y sensaciones corporales, y…
– La estimulación bilateral cerebral, habitualmente en forma de movimientos oculares reiterados.

Al igual que la terapia cognitivo-conductual enfocada en el trauma, el EMDR tiene como objetivo reducir la angustia subjetiva y fortalecer las creencias adaptativas relacionadas con el evento traumático. A diferencia de la terapia cognitivo-conductual, EMDR no implica (a) una descripción detallada del evento, (b) cuestionar directamente las creencias, (c) la exposición prolongada, o (d) realizar tareas en casa.

POR QUÉ EMDR FUNCIONA

La ciencia aún prosigue con las investigaciones, puesto que desconocemos el mecanismo preciso por el que el EMDR funciona para solucionar el estrés traumático. En parte porque estamos aún empezando a comprender exactamente cómo el cerebro procesa las emociones y los recuerdos intensos. Sin embargo, una serie de neurocientíficos creen que el EMDR permite al paciente acceder rápidamente a recuerdos traumáticos y procesarlos cognitiva y emocionalmente, lo cual facilita su resolución.

Creemos que el EMDR induce un cambio fundamental en la circuitería neuronal, similar al que ocurre durante la fase REM del sueño. Esto permite a la persona que está siendo tratada procesar más eficazmente e incorporar sus recuerdos traumáticos en las redes generales de asociación del cerebro. Esto ayuda al individuo a integrar y comprender sus recuerdos en un contexto más amplio de su experiencia vital.

Robert Stickgold, profesor de psiquiatría del Harvard Medical School y doctor en bioquímica.

Accediendo a estos recuerdos en el contexto de un entorno seguro, la hipótesis es que se aumenta el procesamiento de información, con nuevas asociaciones forjadas entre la memoria traumática y otra información o recuerdos más adaptativos. Estas nuevas asociaciones resultan en un procesamiento de la información completo, nuevos conocimientos, eliminación de estrés emocional y el desarrollo de una percepción cognitiva de los recuerdos.

El EMDR abre rápidamente nuevas ventanas a la realidad, permitiendo a la persona ver soluciones por sí misma que no sabía que se encontraban ahí. Y es una terapia en la que el paciente tiene un alto grado de control, lo que es particularmente significativo cuando alguien se está recuperando de haber sido arrebatado de sus fuerzas debido a un abuso o una violación.

Laura S. Brown, doctora en psicología clínica. Ganadora del premio de la Asociación Estadounidense de Psicología por su destacada contribución profesional a la función pública.

EMDR PARA NIÑOS

Igual que con los adultos, con los niños el EMDR integra elementos eficaces de otras estrategias terapéuticas, como terapia del juego, terapia de familia, etc. Así tanto niños como adolescentes son más receptivos y se involucran más con el trabajo que se lleva a cabo.

La estimulación bilateral facilita que el niño se relaje y esto ayuda a que pueda manejar su recuperación tanto durante la sesión como después de ella.

La terapia EMDR es efectiva y segura, y puede ayudar a niños y adolescentes que tengan síntomas de ansiedad, insomnio o pesadillas, incontinencia urinaria, problemas de conducta, fobias, adicciones, etc.